Todas las uvas proceden de Gualtallary, a 1.400 metros sobre el nivel del mar, donde predominan los suelos pobres, con una elevada presencia de piedras y carbonato cálcico. En nuestros viñedos seguimos un enfoque agroecológico, evitando el uso de herbicidas y productos sistémicos para garantizar una viticultura sostenible.
Se lleva a cabo una maceración pelicular previa a la fermentación durante cinco días. La vinificación sigue un enfoque conservador, con una fermentación a bajas temperaturas, entre 14 °C y 16 °C, utilizando levaduras autóctonas en huevos de hormigón. La crianza continúa en huevos de hormigón durante ocho meses.
Todas las uvas proceden de Gualtallary, a 1.400 metros sobre el nivel del mar, donde predominan los suelos pobres, con una elevada presencia de piedras y carbonato cálcico. En nuestros viñedos seguimos un enfoque agroecológico, evitando el uso de herbicidas y productos sistémicos para garantizar una viticultura sostenible.
Se lleva a cabo una maceración pelicular previa a la fermentación durante cinco días. La vinificación sigue un enfoque conservador, con una fermentación a bajas temperaturas, entre 14 °C y 16 °C, utilizando levaduras autóctonas en huevos de hormigón. La crianza continúa en huevos de hormigón durante ocho meses.